Hoy en el e-mail de AG hemos recibido…
El sábado estaba en la Gran VĂa haciendo el canelo con los amigos, tenĂamos que grabar un videoclip para nuestro grupo de mĂşsica. AllĂ estábamos los 3, ellos 2 bastante sueltos y yo con una vergĂĽenza impresionante, con creatividad cero.
De repente llegaron unas personas que insistieron en abrazarnos a todos, con carteles, vistosos y pintorescos en medio de la calle; de aquella calle tan tan grande y tan transitada.
DespuĂ©s del abrazo, las inhibiciones se me quitaron un poco. Cada vez que me resistĂa a grabar o a improvisar algo pensaba en que unas personas mucho más valientes que yo habĂan salido aquella mañana a dar abrazos. Sin importarles que ni una sola persona decidiera aguarles la fiesta ni desmontar su empeño.
Es una iniciativa bonita. Hay quien está convencido de que un voto puede cambiar el mundo; ¿por qué no iba a hacerlo un abrazo?
