Ante todo, perdón por pasar tanto tiempo sin postear… es época de trabajos y por mucho que quiera abrazar, intento no haber perdido el tiempo durante un año y medio en bachillerato. Bienvenida al blog, abÿ, gracias por actualizarlo mientras yo taba en la luna
Pues bien, si entráis en los comentarios del primer post de este blog, veréis que un tal Fernando pregunta, muy acertadamente: ¿por qué “Abrazos gratis”? ¿por qué remarcar de nuestros abrazos que no hay que pagar nada por ellos? ¿no es eso caer en un vocabulario capitalista, cuando los abrazos no tienen nada de eso?
La verdad es que es muy buena pregunta. Juan Mann, Jason Hunter o quien sea que creara los Free Hugs eligió un buen juego de palabras, no estoy seguro de si voluntario o no, ya que “free” se puede traducir como “gratis” y como “libres”. Por lo tanto la gente que ve un cartel de Free Hugs por la calle percibe un doble sentido, que con la traducción española se pierde. ¿Por qué se optó por “Abrazos gratis” como traducción “estándar”? Pues no creo que fuera cosa mía, ni de Joan, ni de nadie de aquí. Puede que la primera persona en postear una respuesta hispana al video de Youtube de Juan Mann lo escribiera así, y se nos haya quedado. O puede que nuestra mentalidad, y el carácter callejero del movimiento (que no “campaña”, una licencia de traducción de “campaign” que hemos acordado para intentar evitar cualquier enlace entre este fenómeno mundial y cualquier aspecto político) nos hicieran traducirlo automáticamente como “gratis”, al acordarnos de esos artistas callejeros que ponen la gorra en el suelo, o que parece que todo lo que nos rodea está hecho para obtener dinero a cambio. El caso es, ¿qué es mejor, “libres” o “gratis”?
Si me preguntáis a mí (oh, gracias, veo que os interesa mi punto de vista XD) , os diré que prefiero “libres”, por todo lo que representa: el amor no es de nadie, sino de todos hacia todos, y nadie puede poner fronteras al amor (aunque se intente). Nadie puede… debe reprimir nuestros sentimientos, ya que sino nos estamos “deshumanizando”. Si todo lo resolviéramos con un abrazo… este mundo no sería así (léase “así” por cualquier adjetivo despectivo que se os ocurra). Pero también hay que reconocer que si vas con un cartel de “Abrazos libres” la gente no se acercaría tanto, el cartel no llamaría tanto la atención. Tendríamos que explicar que no lo hacemos por dinero. ¿Qué clase de sociedad es esta en la que la palabra “gratis” reclama más a la gente que la palabra “libre”? Todos sabemos la respuesta.
Mientras el mundo sea así, seguiremos teniendo que hablar de “gratis”. Pero sueño, sueño con que llegue un día en que podamos sustituir ese “gratis” por “libres”. Y por último, sueño con un cartel en el que únicamente ponga “Abrazos”. O simplemente, no haya cartel. Porque en esta sociedad, cuando pasamos por la calle, todos tenemos puesto un cartel automático de “presunto ladrón”, “presunto asesino”, presunto lo que sea. Lo primero es desconfiar, algo que nos inculcan de pequeños: “no hables con desconocidos”. Yo sueño con un mundo en el que todos seamos “presuntos amigos”. Un mundo en el que no haya desconfianza, en el que no haya desconocidos, en el que abrazar no sea algo sorprendente y fruto de burla por algunos. Llamadme inconformista con el mundo que me ha tocado vivir.
¿Y vosotros, qué preferís? ¿Abrazos gratis o Abrazos libres?
Un abrazo y todos los que queráis para todos, por descontado.
Temas: No hay Etiquetas
Comenta