Tal vez es extraño encontrarte por la calle con una persona que “regala abrazos”, incluso desconfiaríamos porque pensaríamos que nos quieren robar algo mientras nos dan un abrazo. Y puede ser, pero ese no es el objetivo de esta “terapia” que, lo único que intento, es que, al menos por unos segundos, nos sintamos queridos y amados, quizás protegidos, por otra persona. La verdad es que a todos nos hace falta de vez en cuando un abrazo para sentirnos mejor con nosotros mismos e incluso con el mundo. Y eso lo hemos ido olvidando poco a poco y nos centramos sólo en nosotros, en ser individual, sin darnos cuenta de que estando juntos las cosas se superan mucho mejor y más fácilmente que si pensamos que estamos sólos en el mundo.
Por eso YO REGALO ABRAZOS! Querés uno? YO NECESITO EL TUYO y no me averguenzo de pedirlo!
Temas: No hay Etiquetas